Tu nombre, tu historia, tus raíces
Derecho a la identidad y la filiación en la Argentina
Imaginá que la identidad es como un árbol. El nombre es el tronco, la nacionalidad son las ramas y el origen biológico —saber quiénes son tu mamá y tu papá— es la raíz. Sin alguno de estos elementos, el árbol se debilita. Por eso la ley protege tres aspectos fundamentales:
El derecho al nombre propio
Desde que nacemos tenemos derecho a un nombre y apellido que nos identifique. Así lo dice el artículo 7 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) y lo refuerzan los artículos 401 a 415 del Código Civil y Comercial de la Nación (CCyCN).
¿Por qué importa? Porque el nombre no es solo “cómo te llaman”. Permite inscribirte en la escuela, sacar tu DNI, recibir atención médica y ejercer todos los demás derechos. Si hay un error en tu documento, cualquier padre, madre o tutor puede pedir la rectificación en el Registro Civil sin costo.
El derecho a la nacionalidad
Nacer en la Argentina o ser hijo de argentinos te da la nacionalidad automáticamente (art. 75 inc. 11 de la Constitución Nacional). Esto asegura que tengas un pasaporte, puedas votar cuando seas mayor y disfrutes de la protección del Estado.
Si tu nacimiento no fue inscripto a tiempo (algo que todavía ocurre en zonas rurales o por falta de información), la familia puede iniciar un trámite de “inscripción tardía” en el Registro Civil. El procedimiento es sencillo y la justicia suele agilizarlo porque se trata de un derecho humano básico.
El derecho a conocer el origen biológico
Saber quiénes son tus padres no se trata solo de sentimientos; influye en la salud (antecedentes médicos) y en la herencia. El CCyCN establece que toda persona puede reclamar pruebas de ADN para confirmar su filiación.
Cuando un padre o madre no quiere reconocer al hijo, la vía es una acción judicial de filiación. Los jueces dan prioridad al “interés superior del niño” —principio rector de la CDN y del art. 706 CCyCN— y ordenan los estudios genéticos. Un caso emblemático es “B., R. M. c/ P., G. S.” (Cámara Civil, 2022), donde se obligó al presunto padre a aportar la muestra de ADN y se inscribió al niño con su apellido.
Preguntas frecuentes
¿Puedo cambiar mi nombre si no me siento cómodo con él?
Sí. A partir de los 18 años podés solicitar el cambio ante el Registro Civil si demostrás un “justo motivo” (por ejemplo, evitar burlas o si te reconocés con otro género). Entre los 13 y los 17 años también podés hacerlo, pero con asistencia de tus padres o de un asesor legal.
¿Qué pasa si mis padres son de diferentes países?
Podés tener doble nacionalidad. Cada país tiene sus reglas, pero Argentina permite la doble ciudadanía. Esto facilita estudiar, trabajar o viajar en ambos lugares.
¿Y si la persona que me crió no es mi padre biológico, puedo llevar su apellido?
Sí. Existe la “adopción de integración” o el pedido de “vinculación socio-afectiva” ante el juez de familia. El magistrado evalúa la relación y, si es estable y beneficiosa, autoriza el cambio o agregado de apellido.
¿Qué hacer si tu derecho se vulnera?
- Acercate al Registro Civil: muchos problemas se resuelven allí con asesoramiento gratuito.
- Consultá a un abogado o a un servicio de orientación jurídica: en la Provincia de Buenos Aires podés acudir a los Centros de Acceso a la Justicia (CAJ) o al Servicio de Patrocinio Gratuito del Colegio de Abogados.
- Presentá una demanda de filiación o rectificación: si el conflicto persiste, la vía judicial es rápida y prioriza los derechos de niños y adolescentes.
- Pedí hablar con el juez: el art. 707 CCyCN garantiza que, desde los 13 años, seas escuchado directamente en el proceso.
El mensaje final
Tu nombre, tu nacionalidad y tu historia familiar no son simples datos: son la llave que abre todas las puertas de tu ciudadanía. La ley argentina —respaldada por tratados internacionales— asegura que ningún niño, niña o adolescente quede sin ellas. Conocer tus derechos es el primer paso para defenderlos; el segundo es ejercerlos sin miedo, sabiendo que el sistema legal está de tu lado.
Gentileza: Abogada Mariana Funes Siri
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